Si tu hijo presenta un trastorno mental grave, como la esquizofrenia, es importante fomentar un ambiente que proporciona a la persona el apoyo y la motivación necesarias para afrontar sus obligaciones y dificultades diarias; y al mismo tiempo disponer de la suficiente flexibilidad para que se adapte a los cambios. Para ello, la familia debería tener claros los siguientes puntos (traducidos de la National Alliance of Mental Illness):
1. Tú no puedes curar una enfermedad mental
de un familiar.
2. A
pesar de los esfuerzos, los síntomas
pueden ir peor, o pueden mejorar.
3. Si sientes
mucho resentimiento, estás dando
demasiado.
4. Es difícil
para el enfermo aceptar la enfermedad como
lo es para los miembros de la familia.
5. Aceptación del
desorden neurológico por todos los involucrados puede ayudar, pero no es necesario.
6. Un delirio
(paranoia) no desaparecerá razonando y por lo tanto no necesita discusión.
7. Tu puedes
aprender algo sobre ti mismo así como aprendes sobre la enfermedad del
familiar.
8. Separa la
persona de la enfermedad. Ama a la
persona, incluso si odias la enfermedad.
9. Separa efectos
de la medicación de la enfermedad/persona.
10. No está bien
que dejes de cuidarte. Tu tienes necesidades y deseos también.
11. La enfermedad
de un familiar no es nada de lo que estar avergonzado. La realidad es que
puedes encontrar discriminación por parte de un público aprensivo.
12. No hay
ningún culpable.
13. No olvides tu
sentido del humor.
14. Puede ser
necesario renegociar tu relación emocional con el enfermo.
15. Puede ser necesario revisar tus expectativas.
16. El “éxito” es algo diferente para cada individuo.
17. Se consciente de la remarcada valentia que el familiar enfermo puede
mostrar tratando con su enfermedad.
18. Tu familiar
enfermo tiene derecho a su propia
travesía por la vida, lo mismo que tu lo eres.
19. A menudo, una
respuesta de supervivencia del cuerpo es apagar tu vida emocional. Resístelo.
20. Imposibilidad
de hablar sobre tus sentimientos puede llevarte a quedarte helado o parado.
21. Las
relaciones familiares pueden acabar desordenadas, en la confusión creada
alrededor de la enfermedad mental.
22. Después de la
negación, tristeza y enfado viene la aceptación. La adición del entendimiento
conduce a la compasión.
23. Las
enfermedades mentales, como otras enfermedades, es parte de la variedad del
tejido de la vida.
24. Despojate del
sufrimiento neurótico y abraza el
sufrimiento real.
25. Es absurdo
creer que tu podrías corregir una enfermedad física como la diabetes,
esquizofrenia, o depresión maniaca hablando,
aunque redirecionando complicaciones sociales puede ser de ayuda.
26. Síntomas
pueden cambiar con el tiempo mientras que la enfermedad subyacente se mantiene.
27. La enfermedad
puede ser periódica, con momentos de mejora y deterioro, independientemente de tus esperanzas o acciones.
28. Debes pedir
el diagnóstico y su explicación a los profesionales.
29. La esquizofrenia
puede ser un conjunto de enfermedades en lugar de una única.
30. Diagnósticos
idénticos no significan causas, caminos o síntomas idénticos.
31. El
comportamiento extraño es un síntoma de la enfermedad. No te lo tomes personal.
32. Tienes
derecho a garantizar tu propia seguridad personal.
33. No asumas toda la responsabilidad del enfermo
mental.
34. Tu no eres un
trabajador social profesional. Trabaja con ellos en referencia a tus
preocupaciones.
35. Mantén tu rol
como hermano, hijo o padre del individuo. No cambies tu rol.
36. Doctores,
familiares y el enfermo: todos ellos
tienen subidas y bajadas mientras tratan con la enfermedad.
37. Perdónate a
ti mismo y al resto por errores cometidos.
38. Los profesionales de la salud mental
tienen varios grados de competencias.
39. Si no puedes
cuidar de ti mismo, no puedes tener cuidado de otro.
40. Puedes
eventualmente perdonar a tu familiar por tener una enfermedad mental.
41. Las
necesidades de la persona enferma no necesariamente vienen siempre primero.
42. Es importante
establecer límites claros al enfermo y a ti. No mostrarse excesivamente indulgente, permisivo o condescendiente.
43. Puede ser
terapéutico para ti ayudar a otros si no puedes ayudar a tu familiar.
44. Reconocer que
una persona tiene capacidades limitadas no debe significar que no esperes nada
de ellos.
45. No tengas
miedo de preguntar a tu familiar si está pensando en hacerse daño a si mismo o en suicidarse.
46. Las
enfermedades mentales afectan más que el enfermo en si.
47. Es natural experimentar un cúmulo de
emociones como dolor, culpabilidad, miedo, enfado, tristeza, confusión, etc… Tú, y no el enfermo, eres responsable
de tus propios sentimientos.
48. Permite a
miembros de la familia a mantener la negación a la enfermedad si ellos lo
necesitan. Busca otros con los que hablar.
49. No estas solo. Compartir tus
pensamientos y sentimientos con otros en una charla ayuda e ilumina para
muchos.
50. La enfermedad mental de un familiar es un
trauma emocional para ti. Pagas un precio si no recibes ayuda y soporte.
60. Ayuda a las
asociaciones que buscan e investigan la cura.
61. Tén siempre un trato cálido y cercano con el enfermo.
62. No sobreprotejas al enfermo con tal de que alcance la máxima autonomía posible.
63. Siempre evita recriminaciones o críticas, la pereza, vagancia o ganas de fastidiar a la família son síntomas de la enfermedad.
64. Promueve los aspectos positivos de la persona y alaba sus logros.
65. A pesar de que presente dificultades para la toma de decisiones, tratarle como un adulto.
66. No toleres actitudes agresivas o no permitas manipulaciones ni chantajes, siempre intentando no tener una actitud autoritaria.
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